Detecta Policía de Morelia zona de adiestramiento criminal en Tzitzio; operaba ciudadano colombiano con formación militar

América Juárez Navarro

Morelia, Mich.– La Policía de Morelia detectó una zona de adiestramiento de grupos criminales en la región cerril del municipio de Tzitzio, donde operaba un ciudadano colombiano con formación militar, encargado de entrenar a presuntos integrantes del crimen organizado vinculados a homicidios registrados en Tarímbaro y la zona norte de la capital michoacana.

Así lo dio a conocer José Pablo Alarcón Olmedo, encargado de despacho de la Comisión Municipal de Seguridad Ciudadana, quien detalló que este hallazgo fue resultado de labores de inteligencia derivadas de la detención de dicho individuo por una falta administrativa. A partir de su aseguramiento, se logró identificar su actividad y conexiones delictivas.

“Se trataba de una persona que operaba en la zona cerril de Tzitzio, entrenando a otros individuos. Tenía formación y doctrina militar, aunque no pudimos confirmar si perteneció a alguna corporación en Colombia. Lo cierto es que estaba capacitando a integrantes de grupos delincuenciales en Michoacán y se le vinculó con homicidios cometidos en Tarímbaro y el norte de Morelia”, explicó Alarcón.

El funcionario reveló que este caso no es un hecho aislado, sino parte de un fenómeno creciente en Michoacán: la infiltración de extranjeros, principalmente sudamericanos, en actividades del crimen organizado. Detalló que, en coordinación con la Fiscalía General del Estado y el Instituto Nacional de Migración, se han identificado y deportado a personas originarias de Colombia, Perú y Argentina con participación en delitos como homicidio, fraude y adiestramiento criminal.

“Hemos trabajado al menos un par de investigaciones que reflejan este patrón. En uno de ellos, una persona de nacionalidad peruana, buscada por homicidio en su país, fue ubicada en Morelia por delitos financieros y posteriormente deportada”, apuntó.

Además del entrenamiento militar, la Policía de Morelia ha detectado intentos de reclutamiento de jóvenes michoacanos, incluso menores de edad, mediante engaños con supuestas ofertas de trabajo. En dos casos recientes, con apoyo de fiscalías de otras entidades, se logró la localización e intervención oportuna de menores que eran trasladados a municipios michoacanos con el propósito de integrarlos a células delictivas.