América Juárez Navarro
Morelia, Mich.- El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, reconoció que la difusión de videos y grabaciones previos a las fiestas patrias generó un ambiente de temor e incertidumbre que motivó a varios alcaldes a suspender el Grito de Independencia. Sin embargo, consideró que, al tratarse de una amenaza proveniente de un grupo pequeño y con mayor impacto mediático que real, la sociedad debe mantener la esperanza y redoblar esfuerzos por la paz.
Durante su participación en la celebración del Día Internacional de la Paz en la Avenida Madero, Garfias subrayó que la construcción de la paz requiere del compromiso de autoridades en todos los niveles de gobierno, así como de instituciones religiosas y de la sociedad civil.
Al ser cuestionado sobre si las autoridades están rebasadas por la violencia, el prelado respondió que lo fundamental es fortalecer la coordinación, el diálogo y la colaboración.
Respecto a la polémica en torno al llamado “narcodiálogo”, aclaró que no ha promovido acuerdos con grupos delincuenciales, pero insistió en que el aprendizaje del diálogo es necesario, incluso en escenarios complejos, no para generar complicidades sino para encontrar soluciones que eviten afectar a la población más vulnerable.
También se refirió a la confrontación entre el presidente municipal de Uruapan y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, señalando que se trata de un conflicto personal que se ha trasladado al ámbito institucional. En ese sentido, hizo un llamado a que ambas autoridades se sienten a dialogar y evitar que sus diferencias profundicen la violencia y la descomposición social.
Finalmente, sobre la investigación contra el secretario del Ayuntamiento de Jiquilpan, sostuvo que corresponde a las instancias competentes esclarecer la verdad. “Si existen responsabilidades, deben asumirse, siempre con objetividad. La verdad es la base de la justicia”, concluyó.
