América Juárez Navarro
Apatzingán, Mich., 22 de octubre de 2025.-La conmemoración por el CCXI aniversario de la Constitución de Apatzingán de 1814, realizada este martes, estuvo marcada por reclamos, protestas y un homenaje a la memoria del citricultor Bernardo Bravo, asesinado días atrás en el Valle de Apatzingán.
El acto protocolario, en el que se entregó la Presea “Constitución de 1814” al doctor Felipe Orlando Aragón Andrade, investigador del ENES Morelia de la UNAM, inició con la petición de un minuto de silencio por parte de la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Giuliana Bugarinni Torres. Sin embargo, la ceremonia pronto derivó en tensión política y en la salida de varios legisladores inconformes.
Desde tempranas horas, la Guardia Civil y la Policía Estatal instalaron vallas y cerraron accesos a la plaza principal, lo que generó inconformidad entre ciudadanos, medios de comunicación y legisladores que denunciaron impedimentos para ingresar, pese a contar con invitación.
Durante la sesión, la diputada Sandra Olimpia Garibay Esquivel (Morena) criticó el operativo de seguridad y pidió transformar el minuto de silencio en uno de aplausos para honrar la vida de Bernardo Bravo. “Lamento que usen esa fuerza para impedir el acceso a los apatzinguenses y no la utilicen para encontrar justicia. Hoy no hay nada que celebrar; es un día de luto”, declaró antes de abandonar el recinto.
A la protesta se sumaron los legisladores Hugo Vargas Rangel (PT), Belinda Hurtado Marín (Representación Parlamentaria), Vanessa Caratachea (PAN), Itze Camacho Zapiaín (Morena), Carlos Tafolla Bautista (independiente) y Guillermo Valencia Reyes (PRI), quienes exigieron sensibilidad institucional y una respuesta efectiva ante la violencia en Tierra Caliente.
El diputado Tafolla lamentó el asesinato de su amigo Bernardo Bravo, a quien describió como un defensor de los productores de limón. “El gobierno sabe dónde están los delincuentes y no los agarra. Estamos cansados de que tengan que morir personas para que reaccionen”, expresó.
En tanto, la diputada Caratachea anunció que promoverá la comparecencia del secretario de Seguridad Pública, mientras que Guillermo Valencia criticó la falta de atención del gobierno estatal ante la crisis de inseguridad.
Pese a los reclamos, la sesión continuó con el acto de entrega de la presea al Dr. Felipe Orlando Aragón Andrade, quien dedicó su reconocimiento a las comunidades indígenas y rindió homenaje a Bernardo Bravo.
En su discurso, el académico destacó los avances de los pueblos originarios de Michoacán en materia de autonomía y autogobierno, y resaltó la importancia de fortalecer sus sistemas de justicia y cooperación comunitaria. “Hoy Michoacán es un referente para muchas comunidades que demandan el reconocimiento de sus derechos. Los desafíos que enfrentamos se pueden superar como lo hacen los pueblos: en comunidad, en unidad”, afirmó.
El evento contó con la participación de autoridades de los tres poderes del estado, representantes de los cuatro órdenes de gobierno y consejos comunitarios de diversas regiones indígenas. No obstante, el clima cívico quedó ensombrecido por las protestas y los reclamos de justicia que dominaron la jornada en Apatzingán.
