Inicia la temporada de hibernación de la mariposa monarca; santuarios de Michoacán abren sus puertas

Yesenia Magaña

Este viernes inició de manera oficial la temporada de hibernación de la mariposa monarca en Michoacán, periodo durante el cual los tres santuarios del estado abren sus puertas a locales, turistas y visitantes. La temporada se extenderá hasta marzo, cuando las mariposas emprendan nuevamente su travesía de regreso hacia Canadá.

La inauguración de la temporada se llevó a cabo en el Santuario de Sierra Chincua, en Angangueo, con la presencia de autoridades federales y estatales. Durante el recorrido, el ascenso hacia el hábitat de la mariposa —a poco más de 3 mil metros de altura— dejó ver la densidad del bosque y las condiciones que hacen posible este fenómeno migratorio único en el mundo.

De acuerdo con pobladores y guías locales, la jornada fue especialmente favorable: hubo sol, temperaturas moderadas y una notable actividad de las mariposas. Aunque la mayor parte de la temporada las colonias permanecen agrupadas en los troncos y ramas de los oyameles, en ciertos momentos emprenden vuelos masivos que tiñen el bosque de naranja.

Los trabajadores del santuario —cocineras, guías turísticos, caballerangos, artesanos y más— comienzan sus actividades desde las 6:00 horas para recibir a los visitantes. El acceso tiene un costo de 150 pesos, que incluye el acompañamiento de un guía capacitado, quien ofrece información sobre la biología, comportamiento y migración de la especie, conocida como “las novias del sol”, nombre acuñado por el ambientalista Homero Gómez.

Para ascender a la zona de observación existen dos opciones: realizar la caminata a pie o pagar 200 pesos para subir a caballo. Este último solo llega a la zona media, donde se encuentran tres de los siete miradores del santuario, incluyendo el punto desde donde se tomó la fotografía que aparece en el billete de 100 pesos. Desde ahí inicia un sendero de aproximadamente 40 minutos hacia áreas donde se observan más de cerca las colonias, así como un mirador en la parte más alta del bosque, que ofrece una vista panorámica del ecosistema.