América Juárez Navarro
Morelia, Michoacán.– El dirigente estatal del PRI en Michoacán, Guillermo Valencia Reyes, denunció haber sido objeto de amenazas directas y actos de intimidación, incluida una agresión contra su equipo de seguridad durante la temporada decembrina, y responsabilizó al gobierno federal y estatal de cualquier agresión que pudiera sufrir, al advertir que existe un riesgo real en su contra por sus constantes señalamientos contra el crimen organizado.
En declaraciones a medios, Valencia Reyes aseguró que, lejos de recibir mayor protección, ha enfrentado intentos por retirarle la seguridad, lo que interpretó como una estrategia para silenciarlo. En ese contexto, responsabilizó directamente a la presidenta de la República y al gobernador de Michoacán por cualquier hecho que atente contra su integridad.
“Si algo me llega a pasar a mí en este 2026, la responsable será Claudia Sheinbaum Pardo, la presidenta de la República, y el mismo gobernador del Estado, porque ellos son los que permiten que estos criminales hagan lo que hagan y no haya consecuencias”, expresó.
El dirigente priista afirmó que la impunidad ha permitido que continúen los asesinatos y agresiones contra quienes alzan la voz en Michoacán, y sostuvo que no dejará de denunciar pese a las amenazas recibidas. “En lugar de tener más apoyo en seguridad, andan haciendo todo lo posible por quitármela; eso significa que el gobierno está actuando en mi contra porque me quieren callar, pero no lo van a lograr”, enfatizó.
En este contexto, Valencia Reyes anunció que presentará una denuncia por daño moral derivada de señalamientos realizados en su contra en un podcast, los cuales calificó como falsos y reiterativos, al asegurar que se trata de una narrativa que se ha repetido por más de una década sin sustento legal.
“Son las mismas cantaretas y mentiras de hace 12 años; no dicen nada nuevo porque no tienen pruebas ni creatividad para inventar algo distinto”, sostuvo.
De manera paralela, lanzó acusaciones directas contra el exgobernador Leonel Godoy, a quien calificó como un delincuente protegido políticamente y que, dijo, debe ser investigado por sus presuntos vínculos con personajes relacionados con el crimen organizado, particularmente en el contexto del homicidio de Carlos Manzo.
“Todo mundo tiene la seguridad de que Leonel Godoy es un delincuente que, si no fuese por el efecto Morena, no volvía a ganar una elección; ganó porque el partido mueve los recursos, no porque la gente lo quiera”, afirmó.
Si bien reconoció que corresponde a las autoridades judiciales determinar responsabilidades, insistió en que existen demasiadas coincidencias y antecedentes públicos que no pueden ser ignorados, al tiempo que criticó que el sistema de justicia permita que investigaciones de alto impacto se diluyan con el paso del tiempo.
En otro tema, el dirigente estatal del PRI informó que su partido impulsará la reinstalación del busto de Hipólito Mora Chávez y la colocación de una escultura en memoria de Carlos Manzo en la tenencia de La Ruana, luego de los actos de vandalismo registrados contra el monumento del exlíder comunitario.
Valencia Reyes sostuvo que la destrucción del busto representó un mensaje directo del crimen organizado contra una causa social ligada a la resistencia en Tierra Caliente. “La afrenta no es solo contra don Hipólito Mora, sino contra la causa que representó; ese es el mensaje que quisieron dejar los delincuentes”, señaló.
Indicó que buscará dialogar con Grecia Mora, viuda de Carlos Manzo, para contar con su autorización y respaldo moral, y precisó que el jefe de tenencia de La Ruana, Guadalupe Mora, ya manifestó su acuerdo con el proyecto, que forma parte de los objetivos planteados para este año.
Finalmente, Guillermo Valencia reiteró que continuará con su labor política y de denuncia pública, al señalar que guardar silencio solo fortalece al crimen organizado. “Ya callaron a Hipólito Mora, ya callaron a Carlos Manzo; yo no me voy a doblar ni me voy a ir del país, voy a seguir luchando mientras tenga vida”, concluyó.
