Silencio, rosas blancas y manos alzadas: comunidad sorda clama justicia en Morelia

América Juárez Navarro

Morelia, Michoacán.— En completo silencio, vestidos de blanco y portando rosas blancas, integrantes de la comunidad sorda, amigos y ciudadanos solidarios marcharon este día desde Las Tarascas hasta Palacio de Gobierno para exigir justicia por el asesinato de los intérpretes de Lengua de Señas Mexicana Ana y Víctor, así como de su hija Megan.

La movilización, convocada a las 10 de la mañana, avanzó de manera pacífica. No hubo consignas habladas: el silencio fue el mensaje. Durante el trayecto, las personas asistentes se comunicaron mediante Lengua de Señas y aplausos silenciosos, una expresión profunda de respeto y dolor.

Al llegar a Palacio de Gobierno, las y los manifestantes colocaron rosas blancas, veladoras y un cartelón en la entrada principal. En uno de los momentos más emotivos, decenas de personas levantaron una mano al aire, señal que en Lengua de Señas representa la exigencia de justicia. Posteriormente, y a petición de una de las personas asistentes, se lanzó un grito colectivo para acompañar a la comunidad sorda que no puede expresar su dolor con palabras.

Mientras el llanto se hacía presente entre las y los asistentes, al fondo se escuchaba la melodía de El Lago de los Cisnes, interpretada por un músico cercano al lugar, intensificando el ambiente de tristeza. Muchas personas no lograron contener las lágrimas al recordar que Ana y Víctor eran quienes ayudaban a “dar voz” a la comunidad sorda.

Juvencia Citlali Ortiz, vicepresidenta de la Asociación Cultural de Sordos del Estado de Michoacán, explicó el impacto que deja la pérdida de los intérpretes: “Quiero que reflexionen sobre las barreras que tenemos las personas sordas. Si ellos eran nuestros intérpretes, ¿quiénes serán ahora nuestras manos para comunicarnos? Si no están ellos, tendremos menos accesibilidad. Por eso pedimos justicia y que se cuide a los intérpretes de Lengua de Señas”.

El exdiputado local Víctor Zurita, visiblemente conmovido, señaló que la violencia contra esta comunidad debe detenerse: “Tengo mucho dolor en el corazón. Me siento solo, pero no voy a dejar esta lucha. Ya basta del ataque a los intérpretes de Lengua de Señas. No tenemos miedo. Exigimos justicia para la familia y que las autoridades nos escuchen”.

Warren Gauthier, intérprete de Lengua de Señas y compañero cercano de las víctimas, recordó a Ana y Víctor como pilares del gremio: “Ellos siempre promovieron la unión entre intérpretes y trabajaron en favor de la comunidad sorda. Eran personas comprometidas, alegres y dispuestas a sacrificar su tiempo para ayudar. Hoy sentimos tristeza y miedo, pero también esperanza de que se haga justicia”.

Añadió que tanto la comunidad sorda como los intérpretes enfrentan condiciones de vulnerabilidad: “Somos pocos intérpretes y estamos subrepresentados. Por eso necesitamos mayor protección y seguridad”.

Fernando, integrante de la comunidad sorda, destacó que la pérdida es profundamente dolorosa: “Ellos no solo eran intérpretes, eran amigos. Siempre apoyaron a la comunidad sorda. Hoy estamos aquí con respeto para pedir paz, justicia y que no siga la violencia. Más que vulnerables, estamos muy tristes”.

La manifestación concluyó con aplausos en Lengua de Señas y un llamado colectivo a no permitir que el caso quede en el olvido. La exigencia fue clara: justicia para Ana, Víctor y Megan, y garantías de seguridad para quienes hacen posible la comunicación de una comunidad históricamente invisibilizada.