América Juárez Navarro
Morelia, Michoacán.— El diputado federal Leonel Godoy Rangel y el ex alcalde de Uruapan, Ignacio Campos Equihua, comparecieron ante la Fiscalía General del Estado en calidad de testigos dentro de la investigación por el homicidio de Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado primero de noviembre. Ambos negaron tener relación con los hechos y coincidieron en señalar que los señalamientos en su contra tienen un componente político.
Las comparecencias se realizaron en medio de presiones públicas y consignas de simpatizantes. En el caso de Campos Equihua, una centena de personas lo acompañó entre gritos de “no estás solo”, “que entregue el celular” y “que venga a declarar Bedolla”, luego de que la alcaldesa Grecia Quiroz lo señalara públicamente y cuestionara que no hubiera acudido antes a declarar.
A su salida, Ignacio Campos aseguró que acudió de manera voluntaria y negó cualquier vínculo con el homicidio. “Hemos dado toda la declaración correspondiente y dejando muy en claro que no tenemos ningún vínculo con los señalamientos que nos han hecho quienes ustedes ya saben. Y estamos aquí por voluntad propia, porque creemos en las leyes mexicanas y creemos en la justicia”, expresó.
El ex edil sostuvo que existe una intención de dañarlo políticamente, aunque dijo confiar en que las investigaciones permitan esclarecer el caso. También respondió que no había acudido antes porque, afirmó, no había sido requerido formalmente y el primer citatorio presentaba errores jurídicos.
“No se me había notificado. No se me había requerido. Por ahí señalan y señaló la alcaldesa que había faltado, pero tengo que cuidar muy bien los detalles jurídicos, porque un citatorio que no viene con las condiciones adecuadas, con un nombre que no es mi nombre, pues cómo iba a asistir a declarar si lo que quiero es que haya justicia”, declaró.
Campos indicó que fue hasta recibir un segundo citatorio corregido cuando acudió a comparecer, y reiteró que su participación dentro de la carpeta es únicamente como testigo. “Ya una vez que se dio el segundo citatorio con estas correcciones aquí estamos, tengo calidad de testigo”, señaló, al evitar abundar sobre las preguntas realizadas por respeto a la investigación.
En tanto, Leonel Godoy Rangel también aclaró que su comparecencia fue en calidad de testigo y no como acusado, al señalar que jurídicamente existe una diferencia sustancial entre ambas figuras. “Primero quiero comentar que fue en calidad de testigo, porque hay algunos medios que no lo mencionan; no es lo mismo ser testigo que ser acusado”, afirmó.
El legislador federal explicó que, por su calidad de diputado, podía acogerse a las excepciones previstas para servidores públicos en el Código Nacional de Procedimientos Penales, pero decidió presentarse porque, dijo, no tiene nada que ocultar. Sostuvo que su declaración no aportó elementos a la investigación, debido a que no estuvo presente ni tuvo conocimiento directo de los hechos.
“Yo no estuve presente cuando sucedieron esos lamentables hechos. Creo que los testigos tienen que ser presenciales o que les consten los hechos. A mí ninguno de los hechos relacionados con el condenable homicidio de Carlos Manzo me constan”, señaló.
Godoy Rangel afirmó que la Fiscalía le preguntó si había tenido diferencias con Carlos Manzo, a lo que respondió que no existía una rivalidad personal, sino una condición de adversarios políticos. Recordó que la última vez que lo vio fue en abril del año pasado, tras los hechos ocurridos en Apatzingán, donde dijo que fue agredido el equipo del senador Raúl Morón.
De acuerdo con el diputado, después de esos hechos se ofreció a dialogar con Manzo para que la disputa política se mantuviera en términos civilizados. Dijo que en esa reunión estuvieron presentes Grecia Quiroz, la diputada Guadalupe Arias y su secretaria particular, Lili Servín.
“Éramos adversarios políticos. Él representaba a un grupo político que se llamaba Movimiento del Sombrero y yo representaba al partido de Morena”, declaró Godoy, al señalar que en la elección de 2027 también competirían contra Movimiento Ciudadano, PRI y PAN.
El legislador sostuvo que los señalamientos en su contra derivan del estilo político de Carlos Manzo, a quien acusó de realizar señalamientos sin pruebas. Además, consideró que la denuncia presentada por Grecia Quiroz y Juan Manzo fue “infundada” y “selectiva”, al afirmar que sólo se incluyó a determinadas personas.
“Que dejen de hacer politiquería electoral. La política carroñera no le sirve a la democracia en México, en Michoacán y en Uruapan. Tenemos que resolver los problemas graves de inseguridad”, expresó.
Godoy también dijo confiar en la ley y en la justicia, pero consideró que, con las declaraciones tomadas a Ignacio Campos y a él, la Fiscalía debería cerrar esa línea de investigación. Sostuvo que, a su juicio, las indagatorias deben continuar hacia el entorno de los detenidos y los presuntos vínculos criminales señalados dentro del caso.
Tanto Godoy como Campos hicieron referencia a la situación de sus familias. Campos señaló que debe garantizar la seguridad de su familia ante versiones difundidas en redes sociales, mientras que Godoy afirmó que las acusaciones en su contra lo preocupan porque pueden poner en riesgo no sólo a él, sino también a su familia.
“No nos asusta la lucha política. Eso sí nos preocupa, acusaciones de esa naturaleza porque ponen en riesgo no sólo a mí, sino a mi familia”, dijo el diputado federal.
Campos, por su parte, evitó confrontarse directamente con Grecia Quiroz y aseguró que no entrará en una disputa mediática. Cerró su declaración con una frase atribuida al expresidente Andrés Manuel López Obrador: “Muchos me han juzgado, pero aún falta que la historia los juzgue a ellos y me juzgue a mí”.
Godoy Rangel adelantó que, una vez que pase el proceso electoral, revisará posibles acciones jurídicas por los señalamientos realizados en su contra, al sostener que acusar sin pruebas puede tener consecuencias legales.
