Morelia, Michoacán, 8 de octubre de 2026.— A 15 años del nacimiento del Movimiento de Regeneración Nacional como movimiento político y asociación civil, la senadora Celeste Ascencio Ortega recordó que Morena nació del pueblo y demostró que sí era posible cambiar la historia de nuestro país, gracias a la organización, la esperanza y la convicción de miles de mujeres y hombres que nunca dejaron de creer en un México más justo.
La legisladora michoacana, quien formó parte de la construcción del movimiento desde sus orígenes, destacó la importancia de regresar a la esencia de Morena y recordar aquellos años en los que no había cargos ni recursos, pero sí una profunda convicción de transformar al país. “Debemos recordar por qué decidimos unirnos, por qué salimos a las calles y por qué tocamos casa por casa. No nos movía una aspiración personal, nos movía el amor al pueblo y la esperanza de construir un México diferente”.
Celeste Ascencio recordó que durante aquellos primeros años fueron muchas las voces que descalificaron al movimiento y se burlaron de quienes creían en la posibilidad de un verdadero cambio. Sin embargo, lejos de rendirse, esas adversidades fortalecieron sus convicciones. “Nos llamaban locos, se reían de nosotros y aseguraban que nunca lo lograríamos. Pero no nos importaba lo que dijeran, porque teníamos algo más grande que cualquier crítica: el amor a nuestro proyecto y la confianza en la fuerza del pueblo organizado”.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado subrayó que estos 15 años no solamente representan una historia de lucha y conquistas sociales, sino también una responsabilidad con el presente y el futuro del movimiento. Señaló que hoy, con la primera mujer presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, la transformación vive una nueva etapa que exige unidad, congruencia y compromiso con los principios que dieron origen a Morena.
Finalmente, Celeste Ascencio reiteró que continuará trabajando desde el Senado de la República, con una visión humanista y cercana a las comunidades, para defender los derechos, la justicia social y el bienestar de las familias mexicanas. “Como senadora y como humanista michoacana, seguiré caminando y trabajando de la mano del pueblo, porque ahí están nuestras raíces, nuestra fuerza y nuestra razón de ser”.