América Juárez Navarro
Morelia, Mich. – La recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre las sobre violaciones a los derechos humanos de 536 personas víctimas de delito, entre ellas niñas, niños y adolescentes, en el albergue de la “Gran Familia” en Zamora, que contemplaba una disculpa pública, será realizada este 31 de octubre.
La subsecretaria de Derechos Humanos y Población de la Secretaria de Gobierno del Estado, Elvia Higuera Pérez, explicó que como respuesta a esta recomendación emitida el 31 de octubre del 2018, esta administración estatal ha previsto que se realice la misma en esa fecha en Zamora.
En dicha disculpa pública participan los tres ordenes de Gobierno municipal, estatal y federal, y se llevará a cabo la instalación de un memorial en un espacio público rescatado para este fin que será para el esparcimiento de niños y niñas.
«Estamos en la revisión final del contenido de la disculpa, porque se elabora de manera conjunta con todas las dependencias y con base en la metodología que establece la Corte Interamericana de Derechos Humanos, entonces esperamos tener el documento final para esa fecha, para que el acto protocolario y disculpa pública del memorial pueda realizarse el 31 de octubre”, exteriorizó.
El memorial, refirió tiene como finalidad reconocer la existencia negligencias que existieron en el cuidado de las infancias, y la falta de un mecanismo donde de manera sistemática o regular se estuviera revisando lo que pasaba en el albergue, a la par que los tres órdenes de gobierno se obligan a cumplir con las garantías de no repetición.
En la recomendación, según documentos de la CNDH, se tienen para el gobernador del estado, que durante el operativo era Salvador Jara Guerrero, pero en el momento de la recomendación, Silvano Aureoles Conejo, y al presidente municipal de Zamora, que, en un plazo de seis meses, instaurarán un memorial como remembranza de lo acontecido para que no vuelva a suceder.
En el mismo, se tenía que dejar constancia de la resiliencia de las víctimas y, además, de que se asuma públicamente su obligación de respetar los derechos de las niñas, niños y/o adolescentes, en especial a los que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad, y que alerte sobre el peligro de la indiferencia, la discriminación y la violencia.