América Juárez Navarro
Un contrato por 45 millones de pesos para mantenimiento y revisión de mobiliario en el Hospital General de Zona número 86 del IMSS, en Uruapan, fue cuestionado por el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, quien denunció que mientras se destinan recursos a supervisar botes de basura, espejos, pizarrones y ganchos para batas, el personal médico enfrenta presuntamente carencias de agujas, gasas y otros materiales indispensables para atender a los pacientes.
El líder priista aseguró que las irregularidades le fueron reportadas por trabajadores del sector salud, principalmente de áreas administrativas, quienes de manera anónima le hicieron llegar documentación sobre las condiciones en las que opera el hospital. “Los médicos están administrando la miseria, el médico reporta que les asigna una sola aguja por paciente para todas sus inyecciones por falta de material. Personal médico paga gasas y alcohol de su propio bolsillo”, denunció.
De acuerdo con Valencia Reyes, el contrato fue otorgado a finales de 2025 a la empresa CreaMedic, cuando el hospital tenía aproximadamente un año y medio de funcionamiento. Señaló que la compañía, anteriormente dedicada a la organización de espectáculos y eventos masivos, comenzó a participar en proyectos de infraestructura y servicios hospitalarios. Además, denunció fallas recurrentes en los equipos destinados al procesamiento de desechos biológicos, situación que, según dijo, provoca acumulación de residuos y obliga a trabajadores a trasladarlos manualmente, con posibles riesgos sanitarios.
“O sea, si por un lado tenemos a los doctores sin agujas, a los pacientes con una sola aguja y por otro lado una empresa que está revisando que los ganchos para las batas médicas estén a toda madre, ¿no?”, expresó el dirigente, al cuestionar que se asignen recursos millonarios a servicios de mantenimiento mientras, de acuerdo con los reportes que recibió, persisten deficiencias en el suministro de materiales médicos básicos.
Valencia Reyes advirtió que esquemas similares de infraestructura y prestación de servicios hospitalarios se desarrollan en Zitácuaro y Villas del Pedregal, en Morelia, además de que se contempla la instalación de maquinaria semejante en Charo. Por ello, solicitó la intervención de las autoridades fiscalizadoras y sanitarias, así como del propio IMSS, para revisar los contratos adjudicados a CreaMedic y determinar si existen irregularidades en el uso de los recursos públicos y en las condiciones de operación de las unidades médicas.