América Juárez Navarro
Tacámbaro, Michoacán, 6 de junio de 2025.-Frente al contexto de violencia que vive Tacámbaro y la región, agravado por el asesinato del alcalde Salvador Bastida, el obispo de la diócesis local, Juan Carlos Arcq Guzmán, expresó su solidaridad con las familias afectadas y llamó a orar tanto por las víctimas como por los responsables de estos actos.
En un mensaje cargado de preocupación y cercanía con la comunidad, el obispo señaló que el nivel municipal es el más vulnerable frente a la violencia. “La cadena municipal es la más difícil de vivir, está muy indefensa”, lamentó.
Recordó que incluso en otras regiones del país este nivel de gobierno ha sido el más expuesto a la inseguridad, como lo reflejaba un reportaje nacional reciente.
Arcq Guzmán subrayó la responsabilidad de la Iglesia de acompañar a las comunidades afectadas. “La tarea es estar con la comunidad, apoyarlos en los momentos difíciles. Los sacerdotes también están en riesgo, pero no han dejado a su gente”, aseguró.
Narró cómo, durante un retiro reciente, algunos presbíteros enfrentaron con valentía una situación de balaceras en la zona de El Olivo para regresar y acompañar a sus feligreses.
Aunque el obispo no ha identificado un fenómeno masivo de desplazamiento forzado en Tacámbaro, reconoció que algunas familias optan por abandonar sus comunidades ante el miedo. “No me ha tocado ver desplazamientos masivos, pero sí hay quienes deciden irse”, dijo.
Respecto al riesgo que enfrentan autoridades municipales, el obispo reconoció que todos los ciudadanos están expuestos, incluyendo funcionarios públicos. “El riesgo siempre está. A veces se les juzga por no actuar, pero si actúan, también tienen familia. El peligro es real para todos”, advirtió.
Finalmente, descartó que en la diócesis se hayan registrado amenazas directas contra sacerdotes, aunque reconoció que en otras partes del país, como Chiapas, sí ha habido casos preocupantes como el asesinato del padre Marcelo.
“Pedimos a Dios que nos bendiga, que nos cuide, porque estamos en lugares muy lejanos y vulnerables. Que nos ampare Dios y también las autoridades”, concluyó el obispo.
