Exhiben presunta fiesta financiada con recursos del Congreso previa a sesión en Apatzingán; presidenta admite cena oficial

América Juárez Navarro

Morelia, Michoacán, a 29 de octubre de 2025. Diputadas de distintas fracciones parlamentarias exhibieron en sesión del Congreso del Estado una presunta fiesta organizada con recursos públicos por la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Mesa Directiva, realizada un día antes de la sesión solemne en Apatzingán. El evento ocurrió pese a que varios legisladores habían solicitado suspender dicho acto como muestra de respeto tras el asesinato del líder limonero, Bernardo Bravo Manríquez.

Las legisladoras Sandra Olimpia Garibay Esquivel (Morena), Belinda Hurtado Marín (PT), Itze Camacho Zapiain (independiente) y Vanessa Caratachea (PAN) denunciaron que fueron difamadas en redes sociales y medios locales, donde se les vinculó falsamente con la supuesta celebración. Aseguraron que las imágenes difundidas forman parte de una campaña de desprestigio en su contra por haber encabezado una protesta durante la sesión solemne en Apatzingán, en la que exigieron justicia por el homicidio del dirigente limonero.

Garibay Esquivel acusó directamente a la presidenta de la Jucopo, Fabiola Alanís Sámano, y a la presidenta de la Mesa Directiva, Giulianna Bugarini Torres, de haber convocado la fiesta con recursos del Congreso. “Efectivamente hicieron una fiesta la presidenta de la Mesa y la presidenta de la Jucopo, a la cual no fuimos invitadas, y luego se nos difamó diciendo que estuvimos alcoholizadas. Mentiras. Que digan la verdad y no orquesten una campaña negra”, expresó.

En tribuna, Itze Camacho calificó las publicaciones como violencia política de género. “Es bajo que una mujer ataque a otras mujeres. Los medios que difundieron esa difamación vienen de Casa Michoacán. No se vale que quieran demeritar una lucha legítima. No tienen vergüenza de querer ser candidatas a un gobierno como el de Michoacán”, sostuvo.

La diputada panista Vanessa Caratachea exigió esclarecer si se usaron recursos públicos para dicho evento. “No fui invitada ni hubiera ido. Estábamos de luto por el asesinato de Bernardo Bravo. Queremos saber con qué recursos se organizó y por qué se grabó a los asistentes”, indicó.
Belinda Hurtado, del PT, acusó a la presidenta del Congreso de incurrir en reiteradas violaciones al reglamento y ejercer violencia política. “La primera responsable de la seguridad en el Congreso es la presidenta. Ya estuvo bueno de quedarnos calladas. Nos están violentando sesión tras sesión”, afirmó.

Durante su intervención, el diputado Guillermo Valencia Reyes (PRI) se solidarizó con las legisladoras y calificó la difusión del material como “propaganda negra”. “Mi indignación es por la campaña de la que fueron objeto varias compañeras. Eso no les quita el derecho de protestar ni de manifestarse. Tienen todo el derecho de expresarse”, apuntó.

Horas después, la presidenta del Congreso, Giulianna Bugarini Torres, confirmó en entrevista que sí se llevó a cabo una cena previa a la sesión solemne y que fue financiada con recursos públicos del Legislativo. “Efectivamente se realizó una cena; se hace año con año. Yo no asistí, pero me comprometo a informar cuánto se destinó. Lo importante es concentrarnos en los temas que interesan a los michoacanos”, declaró.

En contraste, la presidenta de la Jucopo, Fabiola Alanís Sámano, evitó responder a las preguntas de la prensa y se limitó a decir que “nada tiene que ver con la agenda legislativa”.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Igualdad Sustantiva, Melba Albavera Padilla, eludió pronunciarse sobre el acompañamiento a las diputadas afectadas y señaló únicamente que su respaldo sería “al pueblo”.

Las legisladoras afectadas adelantaron que analizan presentar una queja formal por violencia política en razón de género ante las instancias competentes.