América Juárez Navarro
Morelia, Mich.– Ante la inminente salida de Adrián López Solís como fiscal general del estado, los actores políticos Guillermo Valencia Reyes, dirigente estatal del PRI, y Juan Antonio Magaña de la Mora, diputado del PVEM, manifestaron su interés en encabezar la Fiscalía General del Estado, coincidiendo en la necesidad de un perfil con experiencia jurídica y sin vínculos con acuerdos políticos.
Valencia fue el primero en levantar la mano, condicionado a que se apruebe su propuesta de reforma para que el proceso de designación sea abierto y democrático. “Si se aprueba la reforma que propuse, no lo dudaría: me apunto. Yo sí habría aguantado los nueve años al frente de la Fiscalía y habría puesto orden”, sostuvo.
Criticó el contexto de la salida de López Solís, al considerar que se trata de un arreglo político: “Esto ya estaba pactado, ¿quién se sorprende? Era parte del paquete de impunidad de Morena, con embajadas, reformas y triunfos arreglados”, afirmó.
Señaló que su eventual llegada al cargo no respondería a cuotas ni intereses partidistas: “Conmigo no hay nada planchado. A quienes me han buscado para hacer acuerdos, los he mandado a la fregada”, advirtió.
En tanto, el diputado Juan Antonio Magaña de la Mora, exmagistrado y exprocurador, también abrió la puerta a su participación, aunque aclaró que aún no ha tomado una decisión.
“No me descarto. A todos los que somos abogados nos debe interesar aportar algo por Michoacán”, expresó.
Dijo que revisará la convocatoria una vez emitida, y que en caso de considerarlo viable, analizará su inscripción al proceso. Consideró que quienes tienen vocación por el servicio público deben estar listos para asumir responsabilidades clave como la procuración de justicia.
Ambos actores remarcaron la importancia de que el próximo fiscal represente una verdadera apuesta por el orden, la legalidad y la autonomía de las instituciones en Michoacán.
