América Juárez Navarro
Morelia, Mich. A 16 de julio de 2025.-Una perrita husky sobrevivió de milagro a un disparo en la cabeza en la colonia Puerto de Buenavista, en Morelia. El ataque, ocurrido frente a un grupo de adolescentes que suplicaban que no le hicieran daño, fue cometido por un vecino que, tras disparar, la abandonó creyéndola muerta.
Días después, la perrita regresó al sitio, cubierta de larvas en su cuerpo, lo que permitió su rescate por personal del Instituto de Protección Animal (INPA). Ahora, se recupera tras recibir atención médica y ser esterilizada.
“Si no lo hubiéramos visto, no lo creeríamos. Le dispararon en medio de los ojos. Las adolescentes que estaban ahí lloraban y le rogaban que no lo hiciera, pero él lo hizo. Luego las amenazó con el arma”, relató Minerva Bautista Gómez, directora del INPA.
La institución presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado, sin embargo, la funcionaria lamentó la falta de respuesta: “Fiscalía ni siquiera ha hecho el peritaje. Tenemos más de 100 reportes canalizados y no llegan ni a cinco las carpetas que han avanzado. La impunidad explica por qué la violencia contra los animales sigue creciendo”.
Bautista también recordó casos recientes que muestran un patrón alarmante: un perrito comunitario baleado y envenenado en Arcos San Antonio; otro en Ciudad Jardín, donde un hombre armado disparaba regularmente a animales callejeros sin consecuencias.
“No es un hecho aislado. Es un síntoma. La crueldad está escalando y urge que Fiscalía asuma su responsabilidad. Desde INPA estamos listos para colaborar, pero necesitamos resultados”, subrayó.
Además, informó que se trabaja para que municipios como Jiquilpan adopten el modelo de atención de Morelia, tras denuncias de agresiones colectivas a perros en esa región.
La directora del INPA hizo un llamado urgente a la ciudadanía: “Es vital que quienes reporten casos los ratifiquen ante Fiscalía. De lo contrario, legalmente no se puede actuar. Necesitamos que la gente confíe y que las autoridades respondan”.
Por ahora, la perrita husky lucha por su recuperación. Su historia es una muestra de resistencia, pero también un llamado urgente a frenar la violencia impune contra los animales en Michoacán.
