Regiones fronterizas concentran la mayor carga de desapariciones en Michoacán, advierte Comisión de Búsqueda

América Juárez Navarro

Morelia, Michoacán.– La problemática de las personas desaparecidas en Michoacán mantiene una distribución territorial claramente identificada, con mayor incidencia en regiones que colindan con otros estados y donde confluyen dinámicas de violencia y delincuencia organizada, informó José Alfredo Tapia Navarrete, titular de la Comisión de Búsqueda de Personas en la entidad.

Al presentar un desglose regional, el funcionario señaló que la zona Lerma-Chapala concentra uno de los mayores números de casos, con un registro aproximado de 2 mil 78 personas desaparecidas. Municipios como Sahuayo, Zamora, Jacona y Jiquilpan destacan por su alta incidencia, al ubicarse en un corredor territorial que ha sido identificado históricamente como un punto crítico para la desaparición de personas.

“La región Lerma Chapala tiene un número aproximado de dos mil setenta y ocho personas desaparecidas, y ahí pueden ver municipios como Sahuayo, Zamora, Jacona y Jiquilpan, donde se encuentra la famosa ruta de la muerte que conoce todo mundo. Es donde tenemos mayor incidencia y más trabajo en búsqueda, y al traslaparla con la región de Jalisco las cosas se complican”, expuso.

Tapia Navarrete explicó que la cercanía con el estado de Jalisco vuelve particularmente complejas las labores de localización, al tratarse de una zona donde el fenómeno de desaparición continúa vigente. En contraste, indicó que en la región de Cuitzeo, donde se encuentra Morelia, fue posible frenar el aumento de reportes mediante acciones coordinadas con corporaciones de seguridad, evitando que se consolidara una nueva ruta delictiva entre Tarímbaro y Cuitzeo.

Añadió que el trabajo conjunto con autoridades de Guanajuato ha permitido localizar personas y reducir los reportes en esa franja territorial. En cuanto a la región Oriente, señaló que municipios como Hidalgo y Zitácuaro mantienen una alta incidencia, esta última influida por su colindancia con el Estado de México, donde persisten fenómenos delictivos de carácter transfronterizo.

En Apatzingán, detalló que se mantiene un programa específico para la búsqueda de personas extranjeras, principalmente de origen colombiano, quienes son reportadas como desaparecidas tras presuntos casos de reclutamiento por parte del crimen organizado.

Sobre la región Purépecha, informó que se tiene un registro de mil 435 personas desaparecidas, de las cuales 838 corresponden a Uruapan, colocándolo entre los municipios con mayor número de casos. Destacó que ante desapariciones registradas en comunidades indígenas, incluso de integrantes de los cuerpos de seguridad comunitaria, se activaron protocolos especiales con participación directa de autoridades tradicionales.

“Activamos un protocolo especial con células de búsqueda conjuntas y hoy prácticamente no hemos tenido reportes en los últimos meses en esa región indígena, porque los cuarichas ya se metieron a la búsqueda, ya saben actuar en las primeras 72 horas y no dependen únicamente de la autoridad estatal”, explicó.

En la región Pátzcuaro-Cuitzeo, Tapia Navarrete indicó que Pátzcuaro registró un incremento de hasta 40 por ciento en desapariciones durante un periodo de año y medio; sin embargo, señaló que actualmente los reportes han disminuido gracias a la activación inmediata de células de búsqueda.

Finalmente, en Tierra Caliente destacó el caso de Tacámbaro, donde se trabaja una fosa en coordinación con la Fiscalía General de la República, instancia responsable de informar las cifras oficiales tras los procesos de identificación. El funcionario puntualizó que, aunque regiones como Infiernillo presentan menor incidencia estadística, la prevención y el fortalecimiento de las acciones de búsqueda seguirán siendo prioritarias en todo el estado, incluidos los casos de personas desaparecidas de origen extranjero, cuya cifra real admitió podría ser mayor a la registrada.