América Juárez Navarro
Morelia, Michoacán, 16 de junio de 2025.— El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, acusó que la iniciativa presentada en el Congreso del Estado para establecer que una mujer encabece la candidatura a la gubernatura de Michoacán tiene fines políticos y va dirigida específicamente a frenar al senador morenista Raúl Morón Orozco.
“*Se me hace que es un cálculo político para cerrarle la puerta a un aspirante a la gubernatura y eso está mal. O sea, ¿a qué le temen, pues?”, expresó el líder tricolor, al señalar que detrás del discurso de paridad de género existe un intento de manipulación electoral. “No deben utilizar el tema de participación política de las mujeres para cerrar la puerta de participación política de un hombre. No está bien*”, sostuvo.
Valencia Reyes afirmó que no está en contra del empoderamiento femenino, pero criticó que se utilicen las banderas del feminismo con fines partidistas: “*Una cosa son las cuotas que en algún momento se dieron para los espacios de las mujeres, pero otra es presentar una iniciativa con fines de cerrarle la puerta a un aspirante*”.
Desde su óptica, la propuesta no busca fortalecer la representación de las mujeres, sino intervenir en la contienda interna de Morena. “*Las broncas de Morena se tienen que quedar al interior de ese partido, y que no afecten la Constitución ni los procesos electorales… que no modifiquen a su antojo la situación*”, sentenció.
El líder priista adelantó que el PRI votará en contra de la reforma y afirmó que su bancada buscará construir un bloque opositor junto a diputadas y diputados del PAN, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), del Partido del Trabajo (PT) e incluso con legisladores de Morena que —dijo— tampoco están de acuerdo con la propuesta.
“*Vamos a ir en contra. No lo vamos a apoyar. El PRI es una oposición responsable”, remarcó. Además, pronosticó que la iniciativa no prosperará: “La propuesta no va a pasar porque no les dan los números… se les está descomponiendo el asunto legislativo*”.
La reforma ha generado una discusión encendida entre los distintos grupos parlamentarios. Mientras algunas voces feministas la defienden como un avance necesario, otras, como la de Valencia, la ven como una estrategia para reconfigurar la contienda política rumbo al 2031.
