América Juárez Navarro
Morelia, Mich.– Jóvenes involucrados en actividades criminales pueden recibir entre 500 y 2 mil pesos por asesinar a una persona, mientras que entre 70 y 80 por ciento de las víctimas de homicidio pertenecientes a los grupos analizados en Zamora y Jacona eran consumidoras de drogas, principalmente de cristal, afirmó Luis Tafón Luján, profesor investigador de El Colegio de Michoacán.
El especialista, quien comenzó a estudiar el fenómeno de manera inicial en 2014 y le da seguimiento sistemático desde 2016, explicó que el pago por una ejecución depende del perfil de la víctima y de la dificultad para localizarla. Si se trata de una persona indefensa y ubicada en la vía pública, el pago puede ser de mil o 2 mil pesos, mientras que por atacar a alguien que habita en un coto residencial la cantidad podría aumentar.
“No pagan tanto por matar a alguien. Si usted mata a alguien, le pagan mil pesos, 500 pesos. Dependiendo, pues, si la persona que va a matar vive en un coto residencial, le van a pagar un poco más”, señaló.
Tafón Luján comparó estas cantidades con los ingresos de los trabajadores agrícolas de la región, quienes pueden ganar al menos 300 pesos diarios, entre mil 800 y 2 mil pesos a la semana, e incluso una cantidad mayor durante la temporada de corte de fresa.
Por ello, sostuvo que la falta de oportunidades económicas no es la única causa que explica la incorporación de jóvenes a los grupos criminales. Entre otras motivaciones mencionó la emoción de portar un arma, ejercer poder sobre otras personas e imponerse dentro de su entorno.
El investigador también señaló que entre 70 y 80 por ciento de las personas asesinadas dentro de los núcleos a los que da seguimiento eran consumidoras de drogas. Aclaró que se trata de una estimación correspondiente únicamente a los casos analizados en Zamora y Jacona y no de una cifra oficial para todo Michoacán.
“Si decimos 80 o 70, no nos equivocamos, para nada. Aquí tengo una lista muy en detalle de los grupos a los que damos seguimiento”, expresó.
Como ejemplo, mencionó un núcleo integrado por ocho jóvenes, de los cuales siete fueron asesinados y sólo uno continúa con vida. Prácticamente todos eran consumidores y comenzaron inhalando sustancias antes de involucrarse en la venta de droga para pagar sus adicciones.
“La conversión es: adicto; luego enseguida te dan crédito, no puedes pagar; enseguida te dan mercancía para que con la mercancía pagues; luego consumes la mercancía y te matan”, describió.
De acuerdo con el estudio, el grupo de mayor riesgo está integrado principalmente por hombres jóvenes de entre 15 y 34 años. En 2024, el investigador registró 13 víctimas, entre personas heridas y asesinadas, en el grupo de cero a 14 años, mientras que en los siguientes rangos de edad contabilizó 72, 65 y 47 casos.
Los homicidios también registraron un crecimiento importante en años anteriores: en 2016 se contabilizaron 218; en 2017, 186; en 2018, 316; en 2019, 470, y en 2021 la cifra llegó a 647.
Aunque reconoció que actualmente existe una disminución en el número de homicidios, advirtió que no ha bajado la brutalidad con la que se cometen. Además, indicó que entre 30 y 40 por ciento de los casos registrados cada mes se concentran en colonias del noroeste de Zamora, como Valle Dorado, El Porvenir y La Libertad.
