América Juárez Navarro
Morelia, Mich.- El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, puso bajo cuestionamiento el manejo de los teléfonos celulares de Carlos Manzo tras su asesinato y demandó esclarecer quién tuvo acceso a su cuenta de WhatsApp, al tiempo que insistió en que los dispositivos deben ser entregados a la autoridad para incorporarlos a la investigación.
A diez meses del homicidio del exalcalde de Uruapan, el priista afirmó que después de su muerte detectaron movimientos en su cuenta y planteó dudas sobre la preservación de la información contenida en los equipos, al considerar que cualquier intervención ajena a la autoridad pudo afectar elementos relevantes para las investigaciones.
“Sí, me gustaría que esa pregunta se le hicieran a la señora Grecia. ¿Quién revisó el WhatsApp de Carlos Manzo? ¿Quién lo revisó? Y eso no está bien, pues. Si no es la autoridad, ¿con qué objeto? ¿Cuánto de lo que hubo ahí eliminaron? ¿Cuánto se conservó? Se cometieron muchos errores en ese sentido, tanto de parte de la autoridad, de Fiscalía”, señaló.
Valencia responsabilizó también a la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, de no haber entregado desde un principio los celulares de Manzo y rechazó que la desconfianza hacia las autoridades sea una razón suficiente para mantener los dispositivos fuera de la investigación. Asimismo, se pronunció contra el argumento del diputado Carlos Bautista Tafolla respecto a la posibilidad de que pudiera sembrarse evidencia en los equipos.
“Fue un error de la señora Grecia no haberlo entregado. Eso de que no confiamos en la autoridad, no es un argumento válido para no entregar el celular. Sobre todo sabiendo cómo es Carlos, que no tiene nada que esconder. Carlos no tenía nada que esconder. Era una persona intachable, nunca tuvo ningún tipo de vínculo delictivo”, sostuvo.
El dirigente priista insistió en que los teléfonos deben quedar a disposición de las autoridades para su revisión y pidió no obstaculizar ninguna línea de investigación. Consideró que, a dos meses de cumplirse un año del asesinato de Carlos Manzo, la prioridad debe ser preservar y analizar toda la evidencia que pueda contribuir al esclarecimiento del crimen.
